Qué linda que estás,
sos un caramelo
te veo en el recreo
y me vuelvo loco,
todas las cosas que me gustan,
tienen tu cara
y espero los asaltos,
así juego a la botellita con vos,
mi bomboncito
Qué excitante que estás,
tendrías que saberlo,
esa cola es la manzana más buscada,
y esos senos el alimento de mi creación,
quisiera arrancarte un día
y morirme en un telo con vos,
o quizás en un auto.
Han pasado cinco años,
asumiste las cosas
hace tiempo que estoy buscando mi verdadero yo,
hay una especie de simbiosis,
lo dijo mi psicóloga
haría bien a la terapia
alejarme un tiempo(unos setenta años)
Cómo estás querida tengo esposa e hijos,
de vez en cuando hablo con ella
y hasta hago el amor,
no es que quiera molestarte,
pero me es imprescindible
sentarme en un café,y soñar un poco
y tal vez amarnos
y ha pasado mi hora,
quién robo mis años,
cambio a toda esta familia
por un segundo con vos,
si te veo ahora,
aunque termine en un hospicio,
tomo una botella
y juego a la botellita con vos...
18.11.10
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wow wow wow wow
ResponderEliminarsi me llego
Pasa mi ex esposa y su marido
ResponderEliminarY te miro a ti que no estas
Juego con mi hija, mas no soy su padre
Ahora soy el príncipe dominado
Viviendo mi vida... ¿dormido?
Se termina el show de una tarde mas
Tu aun no llegas... parece que estas tardando
Lo siento mucho, mi foquito se ha apagado.
Y primero me besas tiernamente
Luego mis labios te recorren
Es el calor de tu piel pura
volviéndose un poema mas para ti.
Yo me torno algo que invade tu mente
Somos el momento en el que las cosas ocurren
Somos mas que el instante que dura
Me vuelvo yo mismo si estas aquí
Ahora ya nada destruyo
Se acabo el asedio que había en mi
Se terminaron los factores de caos sin desconcierto
Y la paranoia se ha vuelto a dormir
Ningún futuro extraño intuyo
Puedo sentir mi fuego rondando aquí
Estoy en medio de este mar, de gente un desierto
Llorando por la vida, un minuto antes de morir.
Vivo de un empleo mediocre
Cuando mi mayor trabajo fue destruir
Sirviendo sonriente a mi servidumbre
Esa que no se da cuenta, y pasa sin mirar
Sin saber que entre mis manos, un día habría de morir
Mientras agitaba en el horizonte mi espada de lumbre
Y me negaba a unos, por intentar a todos amar.